El sábado 8 de noviembre, el dojo de Carolina se convirtió en un espacio de empoderamiento y disciplina durante el Master Class de Dux Ryu Kickboxing, impartido por nuestro Sensei Wilfred Caraballo.
Esta clase exclusiva para damas reunió a participantes de diversas trayectorias, incluyendo a muchas integrantes de nuestro grupo BRAVA, quienes demostraron que la fuerza interior también se cultiva con técnica y comunidad.
Una experiencia transformadora
Desde el primer saludo hasta el último, la clase fue una inmersión en los principios del Dux Ryu: valor, sabiduría y coraje.
Sensei Wilfred guió con maestría cada ejercicio, adaptando las técnicas a las necesidades del grupo femenino, sin perder la intensidad característica del estilo.
Técnicas impartidas: combinaciones de golpeo, defensa personal, desplazamientos estratégicos y control de energía.
Enfoque práctico: cada ejercicio fue presentado como una respuesta concreta ante situaciones de riesgo, tensión emocional o necesidad de afirmación corporal.
Ambiente: respeto absoluto, energía elevada y una atmósfera de sororidad que resonó en cada rincón del dojo.
BRAVA en acción
Las participantes de BRAVA no solo entrenaron: ritualizaron el momento.
Para ellas, el Master Class fue más que una clase —fue una afirmación colectiva de poder, presencia y conexión. Algunas compartieron frases como:
“Cada golpe fue una palabra que no dije. Cada defensa, un límite que aprendí a poner.”
Este evento marca un nuevo capítulo en la colaboración entre Shinobi Brotherhood y BRAVA, donde el arte marcial se convierte en una herramienta de transformación personal y grupal.
Propósito solidario: Shinobi Brotherhood en acción
Para la comunidad de Shinobi Brotherhood, el Master Class de Dux Ryu Kickboxing no solo fue una jornada de técnica y empoderamiento, sino también una oportunidad para practicar el principio de ayuda mutua.
El evento sirvió como plataforma para recaudar fondos destinados a los tratamientos médicos de la mamá de Sensei Loreli Montalvo, una figura muy querida y respetada dentro del círculo marcial.
La energía del dojo se transformó en un acto de hermandad: cada golpe, cada paso y cada respiración fueron también una ofrenda de apoyo.
Las participantes, especialmente las integrantes de BRAVA, respondieron con entusiasmo y generosidad, demostrando que el arte marcial puede ser también un canal de compasión.
“Cuando el cuerpo se mueve con propósito, el corazón también se moviliza.”
Este gesto reafirma el compromiso de Shinobi Brotherhood con sus miembros, recordando que la verdadera fuerza se manifiesta en la capacidad de cuidar, sostener y acompañar.







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